
Porqué somos, porqué hacemos – Mircea Eliade y Johan Huizinga
Aunque el debate está abierto sobre nuestra naturaleza moral, marcada por Rousseau y Hobbes,
también importa el valor de nuestros actos con para nosotros, es decir, la pregunta sobre el porqué
de nuestro comportamiento, acompañada de una explicación genética, fundamental de nuestro ser
social.

Para Johan Huizinga, escritor de “Homo Ludens”, la tesis explica que venimos del juego, un juego,
llamemos primordial, que impulsa todo el comportamiento social humano y eleva las bases de este a
la cultura y al desarrollo histórico.
De esta manera, las artes, el aprendizaje, la justicia e incluso la guerra fueron una vez originarios
del juego caracterizado por tanto su libertad absoluta como sus estrictas reglas, su capacidad de
absorber al jugador de manera atemporal e intemporal, su función agonal, su impulso al desarrollo
personal, entre otros.
Aquí observamos que incluso lo serio puede hacerse juego, que lo serio es tan juego como puede ser
lo divertido, por no ser antónimos: así tenemos acciones culturales tan serias como podrían ser
ciertos actos religiosos o la muerte, que dentro de sus características podrían, también, ser
considerados juego.

De estos actos religiosos, Mircea Eliade tiene también mucho que decir en su “Mito del Eterno
Retorno”. En este, el gran escritor Rumano propone que todo comportamiento histórico clásico es
realizado por la interpretación y retorno a los mitos religiosos de cada cultura, y que muchos
continúan siendo así.
Así, podríamos decir que la construcción de las ciudades aquel entonces comparte la estructuras
cosmológicas de planetas, estrellas y constelaciones, o donde los templos son colocados en aquel
sitio encontrado como el centro: «el lugar donde los cielos, la tierra y el inframundo se encuentran»,
«el sitio donde surgió el primer ser humano».
También, reconoce ciertas prácticas sociales, en este caso las bodas, como una repetición o de la
cosmogonía o de el encuentro fértil entre dioses: Gaia y Ouranos juntándose como tierra y cielo,la
unión de Zeus y Hera; El entregarse a Dios como criaturas de su creación, suman como algunos
ejemplos.
Desde un principio podríamos ver cada tesis como un one or, es decir, uno u otro, pero podemos
observar como las dos se complementan entre ellas y nos hace pensar qué otras teorías sobre el
surgimiento de la cultura y mitología humana podrían sintetizarse entre ellas junto a estas dos.

Es cierto que se nos hace imposible escapar de nuestra historicidad, es decir, de todo aquello que
nos ha dejado el comportamiento de nuestros antepasados y especies anteriores, y que no tenemos la
capacidad de recabar toda información desde que no eramos más que pequeños mamíferos
sobreviviendo en el eoceno, o por decirlo de otra manera, no podríamos decir con total precisión
que algo empezó en cierta situación. Pero sí podemos reconstituir una realidad desde un
perspectivismo, desde todos los puntos de estudio y del conocimiento.
Así vemos la capacidad de la unión entre ramas científicas para crear una verdad futura vaticinada
por un entendimiento sistemático.
Marga Jackson, 2026.





La comunidad STEM Talent Girl de Ávila participa en el STG Connect 2026




