
Jueves 11 de junio en el Palacio de Congresos


Te alejaste en la noche más difícil,
aguanté crudos inviernos
de enemigos entrañables,
de corazones de hielo
y aún así soy un cobarde.
¡ Cuanta hiel he tragado !
fingiendo como un payaso
que todo marcha bien
que está todo controlado.
Si supieras,
que cuando miro al espejo
siento un escalofrío
que me recorre los huesos
y en el fondo de los ojos
se me vé desnuda el alma.
Si supieras,
que cuando escucho mi nombre
pienso en un desconocido,
pienso en alguien que pasó.
Si supieras,
que amanezco
frente a una sombra imborrable
que me oscurece los sueños,
que me obliga a caminar
regiones deshabitadas,
senderos de pueblos muertos.
Atraviésame Cupido,
que ya no siento,
que apenas respiro.
Sólo doy vueltas y vueltas
en un absurdo tio-vivo.
Eugenio Muñoz (Los Ojos del Ahogado)







